En los últimos meses hemos escuchado de todo sobre el polémico decreto de ciudadanía firmado por el ministro Antonio Tajani. Se levantaron voces, especialmente desde las comunidades de italodescendientes, en contra de lo que muchos consideran un golpe al derecho de sangre (ius sanguinis). Pero antes de indignarnos, vale la pena hacerse una pregunta incómoda:
¿cuántos de los que protestan realmente participan en la política italiana en el exterior?
Porque los números hablan por sí solos.
En las últimas elecciones (25 de septiembre de 2022), en el área exterior estaban registrados 4.743.980 electores, pero solo 1.250.481 votaron. Es decir, apenas el 26,36%.
Un dato vergonzoso si consideramos cuántos reclaman hoy ser “reconocidos” como italianos y exigen derechos, pero luego —a la hora de ejercer el más básico de todos, el voto— simplemente no participan.
La política no se construye con quejas, sino con participación
Desde hace años movimientos como el MAIE (Movimento Associativo Italiani all’Estero) vienen advirtiendo que tanto desde la derecha como desde la izquierda se buscaba modificar la ley de ciudadanía. No fue una sorpresa: ambos lados habían manifestado en distintas ocasiones su intención de “regular” o “restringir” el acceso a la ciudadanía por descendencia.
Y sin embargo, muchos prefirieron mirar hacia otro lado… hasta que llegó el decreto.
Ahora, algunos sectores de la izquierda se presentan como defensores de los italodescendientes, cuando todos sabemos que también habían propuesto proyectos similares en el pasado. Cambiar los nombres de los ministros no cambia la raíz del problema: si los italianos en el exterior no votan, otros decidirán por ellos.
No votar es dejar que otros decidan por ti
Por eso, este mensaje va especialmente para quienes no votan.
Si no participas, no te quejes después cuando se aprueban leyes que no te representan. Si no te informas sobre tus representantes —los COMITES, el CGIE, los parlamentarios elegidos por la circunscripción exterior—, estarás dejando que la política italiana en el exterior la manejen unos pocos.
No basta con reclamar en redes sociales: hay que leer, informarse, participar, votar.
Solo así podremos defender nuestros derechos y el valor de nuestras raíces italianas.
Porque el día que los italodescendientes despierten y voten masivamente, ningún gobierno se atreverá a ignorarlos.
🌐 ¡Consigue tu Dominio GRATIS!
Despega tu proyecto digital con un hosting rápido, seguro y optimizado.
Contrata tu plan de hosting y recibe tu dominio completamente GRATIS.






