En los últimos días, varios medios han difundido titulares alarmistas como “Chau ciudadanía italiana: el Gobierno les sacará la nacionalidad a quienes incumplan este requisito”.
Estos artículos, más políticos que jurídicos, generan confusión entre los descendientes de italianos en el extranjero. Pero la realidad es muy distinta: la ciudadanía italiana no se pierde tan fácilmente y la ley actual es clara.
Qué dice la ley vigente
La ciudadanía italiana está regulada por la Ley 91 de 1992, que establece solo cinco casos específicos de pérdida:
- Renuncia voluntaria.
- Revocación de adopción.
- Aceptar cargos públicos en un Estado extranjero incompatibles con la nacionalidad.
- Prestar servicios militares a un país enemigo en caso de guerra.
- Casos derivados de la Convención de Estrasburgo sobre doble nacionalidad (con excepciones).
👉 En ninguna parte de la ley aparece la pérdida de ciudadanía por “no votar” o por “no mantener vínculos” durante 25 años.
El proyecto de ley en debate
Lo que circula es un proyecto (no una ley vigente) presentado por el actual gobierno. Pretende añadir un sexto motivo: retirar la ciudadanía a quienes, siendo nacidos en el extranjero y con otra nacionalidad, no mantengan “vínculos efectivos” con Italia durante 25 años.
Estos “vínculos” incluirían:
- Estar inscritos en el AIRE (registro de italianos en el exterior).
- Votar en elecciones.
- Registrar en Italia el acta de nacimiento de los hijos.
Pero —y aquí lo importante—:
- Es solo un proyecto: no ha sido aprobado por el Parlamento.
- Tiene fuertes críticas constitucionales, porque la ciudadanía es un derecho fundamental y no puede estar sujeta a criterios tan ambiguos.
- Italia nunca ha impuesto la pérdida automática de ciudadanía por inactividad.
Comparación con la situación en Italia
En Italia ya existe una norma que sanciona la “irreperibilità” en el registro civil (art. 11 del DPR 223/1989).
- Si una persona desaparece de los registros durante 10 años, puede ser cancelada del anagrafe (registro de residencia).
- Esto no significa perder la ciudadanía, sino la residencia legal en el municipio.
Es decir, los derechos civiles se pueden ver limitados mucho antes (10 años) solo por no actualizar la residencia, pero la ciudadanía sigue intacta con muchas limitaciones en el registro civil.
Por qué la noticia es política y engañosa
- Exagera un proyecto aún no aprobado, haciéndolo pasar por ley vigente.
- Confunde residencia con ciudadanía, mezclando el tema de AIRE y padrón con la nacionalidad.
- Genera miedo innecesario entre los descendientes de italianos, especialmente en Argentina y América Latina, donde millones están tramitando la ciudadanía.
- La propia Constitución italiana protege el ius sanguinis (ciudadanía por sangre) y cualquier intento de limitarlo chocaría con principios superiores del derecho.
La ciudadanía italiana no se pierde automáticamente por no votar ni por no estar “activo” en Italia.
Sí es cierto que el gobierno actual presentó un proyecto polémico, pero aún está en debate y difícilmente será aprobado en los términos publicados por los medios.
La invitación a los italianos en el exterior es clara:
- Mantenerse inscritos en el AIRE.
- Participar en las elecciones.
- Estar informados de sus derechos, para no dejarse llevar por titulares sensacionalistas.
- Recordar que en Italia, si usted desaparece del registro civil por 10 años, ya pierde su residencia (irreperibilità, ver art. 11 DPR 223/1989). Al exterior incluso se habla de 25 años de plazo para dar señales mínimas de vínculo. Entonces seamos serios: ¿desaparecer por un cuarto de siglo y luego pretender sentirse italiano de repente? Los documentos italianos se deben mantener al día, es una responsabilidad, no solo un privilegio.
En resumen: no crean en el “Chau ciudadanía”.
La ciudadanía italiana es un derecho fuerte, protegido por la ley y por la Constitución.